Oscar Wilde defendía que la música estaba muy conectada con la faceta emocional del ser humano, tanto es así que sostenía que “es el tipo de arte que está más cerca de las lágrimas y la memoria”. Un arte que nos conecta con nuestro yo más intimo y que sirve para expresar aquellos sentimientos que las palabras no alcanzan a sacar a la luz. Para Alex Ankli, una joven artista de raíces suizas y españolas, la música es, al igual que para Wilde, ese arte a través del cual puede manifestar sus temores, inquietudes y sueños de una manera honesta y sin maquillajes. Siendo ella al cien por cien.

Ankli empezó a jugar con las teclas del piano siendo una niña y a los trece años escribió sus primeras canciones. En la actualidad, ha sacado su primer sencillo, titulado Home, y el próximo 1 de junio publicará su primer EP, Ankli, un trabajo, integrado por cinco canciones con el que la cantante espera encontrar su hueco en la industria musical. Hace unos días, Bemol Magazine tuvo la oportunidad de hablar con ella y, a continuación, os dejamos con el resultado.  

¿Cómo se define Ankli como artista?

Ankli (A.): Yo diría que Ankli es el personaje público de mi música. Es la persona ficticia y no ficticia, al mismo tiempo de mí. Muchas de mis canciones son autobiográficas y Ankli representa un poco todas las sensaciones que Alex siente y las lleva a un nivel superior, donde chocan unas con otras y salen en forma de música. 

Comentas que necesitas la música para dar rienda suelta a tus emociones y desde bien pequeña has estado vinculada a ella ¿En qué momento te diste cuenta que era parte fundamental en tu vida?

A.: Realmente empecé a tocar a los 12 años más o menos. Empecé jovencita, pero tampoco a una edad en la que pudiera ser una niña prodigio. Comencé por interés propio y como forma de pasar el tiempo. Recuerdo que, cuando todo el mundo estaba fuera con sus amigos, yo estaba en casa tocando el piano. Al principio, no sabía siquiera tocarlo y, a base de insistir, empecé a componer. Creaba mis propias escalas viendo qué sonaba bien o no y poco a poco fui creando mi propia música. 

Y después vino la guitarra …

A.: La guitarra vino más tarde, porque me gustaba un chico que la tocaba. Entonces, como quería ser “guay“, me compré una guitarra y me encanto. Tampoco tenía ni idea de tocarla y aprendí de manera autodidacta. La verdad es que la guitarra ha sido una salvación, porque a la hora de hacer conciertos el piano es muy difícil de transportar … La guitarra me ha dado una liberación. 

Y ¿Qué pasó con el chico guitarrista?

A.: Al final el chico se fue, pero yo seguí tocando la guitarra [risas]. 

Durante tu vida has vivido en muchos sitios -Suiza, Francia, Reino Unido, Florida…-, ¿Han influido estos lugares y experiencias en tu música?

A.: Desde luego que el haber viajado mucho me ha influido, sobre todo, las experiencias que he vivido en cada lugar, más que las culturas o las personas. Han sido los momentos tanto positivos como negativos. Cuando me pasan cosas intensas y fuertes, me cuesta mucho hablarlo y, a través de la música, encontré una forma muy sana de contar todo lo que me estaba pasando.

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Alex Ankli. Foto: Juan Ewan

Tu primer single es Home que habla de volver a las raíces y a las viejas costumbres, ¿Por qué tuviste la necesidad de escribir este tema?

A.: Realmente Home lo compuse estando en Galicia este verano. Fue una etapa un poco chunga. Lo acababa de dejar con mi novio y estaba un poco alicaída y no sabía para dónde tirar. Además, la frase que me venía todo el rato a la cabeza era: “se esta acabando el verano y vaya mierda de verano estoy pasando”. Entonces, escribí esta canción para decirme un poco a mí misma que el verano iba a acabar -incluso mejor que acabase ya [risas]-, iba a volver a casa y todo seguiría estando bien. 

¿Ese desamor te condujo a tener que encontrarte a ti misma de nuevo?

A.: Yo creo que no me he llegado a perder. En ese momento, fui muy consciente de lo que era y sentía. Yo soy una persona que miro mucho dentro de mí, me reconozco y no tengo miedo a saber qué estoy haciendo mal. Entonces, no creo que me haya perdido en ningún momento,  solo que sufrí y quería encontrar esa vía de escape. 

Has comentado en alguna ocasión, que en esta canción confluyen las dos partes de Ankli: la parte más divertida y con más luz; y otra más oscura, de quien ha sufrido mucho. En esos momentos más truculentos ¿Qué es lo que saca la luz que Ankli lleva dentro?

A.: Soy una persona que cuando estoy mal, me gusta estar peor [risas]. Me sale natural y es en esos momentos cuando más siento y más lucidez de composición tengo. Si no tienes nada que te esté afectando, es imposible sacar nada. Así que me suelo centrar en cosas malas que me han pasado y escribir sobre ello. No obstante, ahora estoy pasando por una época mejor y en las canciones se está reflejando muchísimo. Al final, lo que hace que yo componga de una manera u otra es mi estado anímico. 

Entonces, ¿la melancolía ayuda a componer?

A.: Sí, desde luego. Y también es gracioso porque yo soy muy llorica, lloro por todo, tanto si estoy triste como contenta. Por ejemplo, hay una canción que acabo de componer -aún no va a salir hasta dentro de un par meses-, que nació en un momento muy muy bueno, en el que estaba tan sobrecogida por todas las cosas positivas que estaba viviendo, que me senté en la cama llorando, cogí la guitarra y salió la canción. 

Tu EP sale a la venta el próximo 1 de junio. Cuéntanos qué vamos a encontrar en él.

A.: El EP es una fase muy experimental. Ha tenido mucho que ver con mi encuentro repentino con mis raíces españolas, porque yo nací en Barcelona. Cuando aprendí a cantar lo hice en inglés y me costaba mucho cantar en español, mi acento parecía el de un americano [risas]. Sin embargo, al tercer año de vivir aquí en España, le di una segunda oportunidad al español y ya me salio un acento normal. De repente, se me abrieron las puertas a un mundo totalmente desconocido para mí. Me di cuenta de que el español me permitía describir las cosas de una forma mucho mas profunda. Podía componer cosas mucho más crudas y variadas, porque la Ankli en inglés se estaba convirtiendo en monotema. Por esto digo que es experimental, porque es la primera vez que pruebo con el español. 

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Portada del EP de Ankli, a la venta el próximo 1 de junio

El día 31 de mayo tienes la presentación del EP en concierto, ¿Qué nos puedes adelantar?

A.: El 31 va a ser un día muy especial, porque va a ser la presentación a los medios de comunicación y es un concierto muy importante para el que nos estamos esforzando mucho mi banda y yo. Estamos creando un show, porque somos conscientes de que, cuando vas a un concierto como público, quieres entretenimiento y pasen cosas sobre el escenario. Por ello, este directo del día 31 en la Sala Moby Dick de Madrid (entradas aquíva a ser un paso muy importante. Llevamos muchas horas de ensayo y habrá muchas sorpresas y adelantos.  Creo que la gente se va a sorprender, porque van a ver en mí a una artista muy polifacética, que puede tener un hueco en la industria, y estoy muy segura de que va a gustar. 

Nos hablabas de la industria. Tú como artista nóvel, ¿te sientes respaldada por ella?

A.: Realmente estoy teniendo muchísima suerte. Los medios están apostando plenamente por mí y hay mucha gente que está confiando en mi trabajo. No obstante, siento que falta arte en la industria española, faltan artistas que sean honestos. Yo te puedo escribir una canción de cosas que quieras oír -reguetón o lo que sea-, pero no me sentiría bien cantándola. Yo apuesto por el arte puro y duro, por lo que  he sentido, y sé que no todos los artistas tienen el coraje de asumir esa responsabilidad. Ankli está aquí para romper tabúes, ser honesta y apostar por el arte de verdad.

Y siendo totalmente honesta, ¿qué le diría la Ankli de ahora a aquella niña que empezaba a tocar el piano?

A.: Le diría que confíe en lo que esta haciendo, que se olvide de lo que dice la gente y se centre en encontrar cuál es su sitio. En el momento que consigas saber dónde brilla más tu voz, se te van a abrir todas las puertas. En definitiva, le diría que no se deje achantar por esas voces que me han intentado frenar alguna vez. 

¿Te han cerrado las puertas en muchas ocasiones?

A.: No me han cerrado puertas, pero han querido que me las cerrara yo, que creo que es aun peor. Una cosa es que te cierren la puerta cuando tú lo estas intentando y otra que quieran que lo dejes de intentar directamente. Yo creo que eso ha sido lo mas duro para mí durante mi carrera. Sin embargo, considero que ahora estoy encontrando mi lugar y a mucha gente que me apoya. 

¿Cómo le haces frente a esa voces que han intentado frenarte? ¿De dónde sacas las fuerzas?

A.: Yo nunca he dejado de intentarlo. Paré durante tres años, porque acabé tan amargada de todo lo que estaba viviendo… Querían imponerme unos cánones que para mí me resultaban imposibles. Me establecían metas que no eran realistas e intentaban compararme con otras artistas, lo cual considero que es un error, hay que ver cuál es la luz de cada uno.

Al final, fue el amor el que me hizo volver. Empece con un chico que era artistas y verle tocar, subirse a escenarios, etc.,  fue lo que me hizo darme cuenta de que era lo que me gustaba. Entonces, desempolve todos los instrumentos y me puse de nuevo a tope. 

Y ahora que arrancas tu andadura como artista ¿Qué le pedirías a tu carrera musical?

A.: Pues que sea larga y duradera. Que no sea un boom. Quiero construir una base estable poco a poco, que la gente vaya entendiendo mis canciones -que a veces son especiales-. Yo quiero tener un largo recorrido, porque creo que tengo muchas cosas que contar.

Y para cerrar ¿Qué es el éxito para Ankli?

A.: Para mí, el éxito es que la gente empatice con mis canciones, que tu escuches uno de mis temas y te llegue. Me da igual a cuanta gente llegue -cuanta más mejor-. pero hacer sentir algo a las personas es éxito. No tengo objetivos de tocar en sitios grandes, yo estoy hablando de música y sentimientos. Lo demás si viene vendrá, pero el éxito es que las canciones que he escrito con tanto sentimiento lleguen al que las está escuchando. 

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Ankli. Foto: Juan Ewan

Aunque confiesa que no ha sido un camino de rosas, Ankli ha logrado vencer los obstáculos y sacar a la luz su esencia, en forma de trabajo musical. Mañana la sala Moby Dick la recibirá con los brazos abiertos, en un concierto que estamos seguras que será el primero de los muchos que están por llegar. Desde aquí le deseamos todo lo mejor y esperamos que nunca deje de plasmar su arte en forma de canciones. 

Redes sociales Ankli: Twitter, Facebook e Instagram

Texto y entrevista: María Sánchez

Transcripción: Hada Casado

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